Mi amuleto de la suerte…

La fe mueve montañas y en nuestro caso, la esperamos para que nos impulse en las montañas. Antes del inicio de cada etapa beso mi anillo de boda y creo firmemente en los dos seres queridos que tengo en casa. Eso me da confianza y autoestima. También se supone que me da la protección y la fuerza para superar estos difíciles obstáculos. Algunos llaman a esto fe, otros lo llaman, tener un amuleto de la suerte.

Casi todos los corredores del pelotón tienen uno de estos amuletos con mayor o menor suerte. Algunos lo llevan en su casco, y muchos tienen sus amuletos en un collar, un pequeño peluche, pulseras,etc. Siempre uso un collar con mi anillo de compromiso que cuelga de él, como mi amuleto de la suerte. Además, también llevo una medalla en el collar con la imagen de mi esposa y mi hijo grabados en él. Emilio, también me dio un peluche después de que todo mi material fuera robado durante el último campamento de entrenamiento en invierno. Los amuletos de la suerte que había tenido conmigo durante años, se esfumaron en un instante. Espero que mis amuletos, no sólo me protegan en los descensos peligrosos, sino a mis seres queridos en casa, me guíen por las montañas hacia delante y me den la resistencia y la fuerzas necesarias. Todo esto hace falta hoy, es la etapa reina y después de un viaje corto, el difícil Alpe D’Huez.

Hasta pronto
Seb

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